Los telares usan la
granalla de acero angular, junto con las cuchillas de acero y una mezcla de
agua y cal, que se encarga de enfriar la fricción de la granalla con la
cuchilla y la roca y también de mover la granalla dentro del proceso de la
máquina, conocido como "aserrado".
Después del proceso de aserrado, es posible obtener las chapas de granito
que, una vez púlidad, se usan en el recubrimiento de pisos, paredes y partes
superiores de fregaderos en cocinas y baños. Las chapas no pulidas se usan como
pavimento de calles y bordes para piscinas.
El
uso de la granalla de acero de Garuva Abrasivos proporciona una mejor calidad
en el aserrado de los bloques, proporcionando un menor consumo por metro
cuadrado, tanto en relación con la propia granalla como con la cuchilla,
obteniendo así el mejor costo-beneficio.